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“A quien mucho se le da, mucho se le demanda”. Este antiguo refrán bíblico muestra el código de vida que todo profesional debería seguir a carta cabal: la excelencia en su servicio, producto de la excelencia de su formación. En el mundo de los Bienes Raíces, el estándar no debería ser menor para todo aquel que forma parte del mismo, y de esto saben muy bien los Realtors®. ¿Quién no quisiera trabajar al lado de especialistas buenos en lo que hacen como también por quiénes son? Aquí le mostraremos cómo elegir al correcto y por supuesto, qué esperar de su trabajo.

Para empezar, ¿Quiénes son los Realtors®?

Son agentes experimentados que, luego de aprobar rigurosos exámenes de educación y ética profesional, se afilian a la National Association of Realtors®(NAR), la mayor asociación profesional inmobiliaria de USA y el mundo. Este Código de Ética capacita al Realtor®para convertirse no solo en un mejor agente, sino en un servidor de calidad, capaz de responder con precisión a todas las inquietudes de sus clientes, además de contar con los contactos y recursos estratégicos para que la transacción sea exitosa.

¿Con qué “recursos” cuenta y qué lo diferencia de un Agente común?

El rasgo que separa abismalmente las brechas entre uno y otro se halla en que el Realtor®es parte del Multiple Listing Services, que le brinda acceso a una abundancia de información, de redes de apoyo y de listados de viviendas con características específicas incluidas que los demás agentes no pueden poseer.

¿Qué debo esperar de mi Realtor®?

Según el Código de Ética de la NAR, las responsabilidades de un Realtor se basan en cinco pilares:

  1. Poner los intereses del cliente por encima de cualquier otro.
  2. Confidencialidad en la información del cliente.
  3. Obediencia a las instrucciones del cliente.
  4. Mantener informado al cliente de todo lo que sea útil en la transacción.
  5. Dar cuenta al cliente del dinero que esté de por medio.

Condensemos todos estos puntos clave con un ejemplo:

Si el agente de un vendedor establece un precio determinado para una vivienda y le dice al Realtor®del comprador: “Bueno, la demanda no es mucha, así que probablemente el precio final sea menor, pero no menciones nada aún, deseo esperar hasta el final”, el segundo tiene la obligación moral de comunicar dicha información a su cliente, en aras de defender sus intereses. Esto porque el principio de confidencialidad es únicamente para con su representado, cualquier otra data puede ser de manejo público. Y no solo puede, debe.

¿Cómo saber que es el indicado?

  • Si usted halla un agente de su agrado y no está afiliado a la NAR, le sugerimos preguntarle por qué no. Su respuesta podría hablar de su ética.
  • ¿Trabaja en el Real Estate a tiempo completo? (Nada mejor que un profesional concentrado al 100% en lo que hace).
  • ¿Posee una licencia de bienes raíces activa y en buen estado?
  • ¿A quién representa el agente, a usted o al vendedor? (Nota: según el CdE, puede representar a ambos).

Hallar buenos profesionales, es hallar buenos guías, buena voluntad y sobretodo, buen futuro. Por eso, para Lina Rivera, ¡sus planes son tan importantes! Nuestra asesoría y experiencia le podrán servir ampliamente para conocer mejor el mundo del Real Estate y tomar siempre las mejores decisiones.

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